Entre otras cosas, los bereberes del Rif tienen en común con los vascos el llamado irrintzi conocido en el Rif por el :yuyu;
asi le llamó Emilio Blanco Izaga, el coronel Vasco del ejercito colonial español cuando cumplia en el Rif durante la epoca del protectorado Español en Marruecos. Después lo recoje David Montegomery Hart en su valioso estudio de: (Aith Waryagher of the moroccan Rif), en francés tambien se le denomina como: le yuyu. En rifeño es: /djwaru/ y es el irrintzi rifeño, no es solo algo parecido, es el mismo.
EUSKAL GUDARIAK GARA,________somos los guerreros Vascos
EUSKADI ASKATZEKO____________para liberar Euskadi
GERTURIK DAUKAGU ODOLA_______tenemos preparada la sangre
BERE ALDEZ EMATEKO___________para darlo por ella
IRRINTZI BAT ENTZUN DA________se ha oido un grito de guerra
MENDI TONTORREAN______________en la punta del monte
GOAZEN GUDARI DENOK___________vamos todos los guerreros
IKURRIÑAN ATZEAN______________detras de nuestra bandera
Palabras dificiles de traducir:
GUDARI: nombre de honor que se les pone a las personas que luchan por la libertad de su pais
IRRINTZI: grito vasco que se hace con la graganta (sobre todo lo hacen las mujeres) para celebrar algo o rebendicar algo (suena como: yuyuyuuuuu)
IKURRIÑA: nombre de la badera vasca, rojo verde y blanco
Aquí dejo un enlace de interés sobre el irrintzi:
http://www.euskomedia.org/aunamendi/76986
Aunque menciona el yuyu amazigh y lo denomina árabe, sabiendo que los árabes de la peninsula árabe tienen otros gritos diferentes que no es el yuyu amazigh que se utiliza en el norte de áfrica.
Aquí rescato una joya de documento que pertenece a un fragmento de un boletín de la Real Academia de la Historia.
Una de las publicaciones últimamente recibidas en esta Real Academia es la parte II del tomo LXVI de la Revista trimensal do Instituto Histórico e Geographico brazileiro.Corresponde el cuaderno al 2.° semestre de 1905 y en él se insertan, con otros trabajos, las Actas de las sesiones del Instituto en 1903, en las cuales aparecen extractos de varios informes presentados por la Comisión de Historia. Entre dichos informes, ha llamado especialmente mi atención el relativo á un libro del diputado portugués, Juan María Pereira de Lima. Titúlase el libro del Sr. Pereira Iberos e Bascos, y es el primero de una serie de estudios sobre los antiguos pueblos que ocuparon la Península ibérica.
Aun cuando según el eminente Alejandro Herculano—dice el informe á que me reñero—ninguna identidad nacional existe entre la sociedad portuguesa y algunas de las antiguas tribus que habitaron la Península antes de la Era cristiana, no deben, sin embargo, despreciarse las investigaciones críticas y científicas sobre los orígenes de todos los pueblos que en épocas remotas fijaron, su habitación en el punto del planeta en que luego se constituyeron las dos nacionalidades portuguesa y española.
El autor procura demostrar que iberos y vascos fueron los primitivos habitantes de la Península; que los protohistóricos de la Iberia, ó sea los iberos y vascos son una rama étnica de la raza turania, la cual precedió á las invasiones arias; que iberos y vascos fueron, por lo menos, coetáneos de los atlantes; que el estudio de la lengua vasca no sólo prueba sus afinidades con las lenguas de los grupos turo-ural y caucásico, sino también con el grupo japonés y con la lengua de los indígenas de la América del Norte, confirmándose, así, la gran dispersión de la raza turanía. Al desenvolver su opinión, el Sr. Pereira de Lima acomete de frente problemas de etnografía general muy interesantes.
En la clasificación de razas y pueblos admitida por aquél, vemos á la raza paleoamericana dividida en rama americana septentrional subdividida en tres familias y rama americana meridional en las familia Andeana ó Andina, Pampeana y Guaraní.
Procurando indagar si vascos é Íberos fueron hermanos y coetáneos de los primeros habitantes del Egipto, de la Libia, de las Antillas, y si fueron contemporáneos en Occidente de la vetustísima civilización de la Atlántida, admite el hundimiento ó sumersión de esa isla, apoyado en los textos de autores antiguos y modernos.
Probada, como quiere el autor, la realidad de la Atlántida, asunto que constituye las primeras páginas de todos cuantos han escrito sobre los descubrimientos de Américi, fácil tarea es explicar la población del Nuevo Mundo, Nada más dice el extracto del informe. Hay, pues, que deducir, no teniendo el libro á la vista, que, según el Sr, Pereira de Lima, una misma raza pobló, en tiempos antiquísimos toda la zona nortropical que va desde el Japón y Asia oriental á las Antillas y parte sur de la América del Norte, pasando por. la cuenca del Mediterráneo y por la Atíántída, El libro del Sr. Pereira de Lima parece ser un trabajo más sobre los muchos que años lia se vienen haciendo cerca de la identidad ó analogía étnicas y filológicas entre primitivos pueblos españoles y africanos, y en general, entre los antiguos pobladores de toda aquella zona. Basta recordar, entre otros, los trabajos de Charencey, de Tubino y de nuestro doctísimo censor el Sr. Fernández y González (Los lenguajes hablados por los indígenas de América; conferencias dadas en el Ateneo en 1892).
Incidentalmente, paréceme oportuno consignar que contra la afirmación de algunos autores (el Sr. Tubino entre ellos, si no recuerdo mal), de que es inútil empeñarse en buscar ahora analogías entre el vasco y los actuales idiomas de África, está el dato de un viajero moderno, el Sr. Abargues de Sostén, que afirma haber oído durante su expedición en Abisinia y países comarcanos 62 palabras gal-las que se pronuncian y significan lo mismo que en el idioma vascuence. Con estos estudios é investigaciones, en lo que concretamente se refiere á los primitivos habitantes de la Península española y del Norte de África, tiene relación un informe que el doctor Atgier presentó á la Sociedad Antropológica de París en las sesiones del 17 Diciembre 1903 y 4 Febrero 1904, y que se ha publicado en el Boletín de dicha Sociedad.
Trátase en dicho informe del origen y significación diversa de las expresiones Moro, Ibero, Beréber La primitiva significación de la palabra moro es «negro,» Eran moros, negros, los habitantes del Norte de África anteriores á la invasión líbicobereber.
La palabra tomó después otras acepciones. Etnográficamente, son moros los sucesores, en la misma región, de esos pueblos negros, sea cual fuere su raza ú origen.; bereberes, romanos, vándalos, bizantinos, árabes y negros. Desde el punto de vista histórico, moros son los musulmanes que invadieron á España y Francia en el siglo vm. Tiene también la palabra significación religiosa; los pueblos musulmanes de África y de Asia, sea cual fuere su raza.
Griegos y romanos llamaron moros á los habitantes del Norte de África porque eran negros: [j.auco'í en griego es obscuro ó negro. Virgilio usa la palabra morus en sentido de «negro.» Nada importa que, como es muy posible, el vocablo derive del fenicio makurin ó maghrebin, esto es, los occidentales. Esos negros vivían al O. de Fenicia; eran, pues, occidentales respecto de los fenicios.
Los makurin, manros ó motos eran negros, ygriegos y romanos aplicaron su nombre á los objetos negros ú obscuros, [j.¿pov ó peopov llamaron los griegos ai fruto del moral, y ¡J.aypó¿ ó ap-aypo; fué lo de Color obscuro.
Los bereberes, procedentes de Europa según Atgier, se establecieron después en África septentrional. Eran blancos, y al mezclarse los de una y otra raza resultó una población en ía que había y aun predominaban los individuos de color moreno obscuro; á todos denominaron moros ios romanos.
Si entre griegos y romanos moro equivalía á «negro», en la lengua de bereberes negro se decía y se dice berik. En varios dialectos de esas gentes el masculino plural se forma con el prefijo i] iberik, pues, significa «los negros,» En otros dialectos se prescinde del prefijo, y berik es lo mismo en plural, SÍ en este vocablo suprimimos la terminación ik, que adjetiva, así como ico en ibérico, y se dobla la radical ber—lo que es bastante común en los idiomas del Norte de África—obtendremos ía voz berber. Resulta, pues, que moro, ibero y beréber indican, no precisamente una misma raza, sino un mismo pueblo primitivamente negro, que se ha ido modificando por mezcla con otros que sucesivamente fueron invadiendo el país.
Advierte el Sr, Atgier que no pretende que los Íberos de España fuesen negros; cree que eran blancos, con cabello negro, y más ó menos morena la piel, como lo fueron los mismos moros después de las invasiones. Heredaron, acaso, el nombre de los proto-iberos, más ó menos negros por su mezcla ó fusión con los indígenas de África, y así siguieron llamándose en lo sucesivo.
Madrid, 14 de Abril.de 1906.
RICARDO BELTRÁN Y RÓZPIDE.
Experiencia pionera del actual internacionalismo vasco
En 1921, los jóvenes vinculados al periódico Aberri, se desvinculan de la reaccionaria Comunión Nacionalista y refundan el originario PNV. Este hecho, acaecido el 4 de septiembre de aquel año, permite a los refundadores profundizar en su conciencia y compromiso internacionalistas. Varios son los factores que favorecen esta profundización. Uno, previo, el haberse liberado del riguroso control ideológico que ejercía sobre ellos la dirección de Comunión Nacionalista. A partir de la ruptura se crea un ambiente más propicio para desarrollar los diferentes compromisos internacionalistas. Hay un factor externo que pone a prueba la voluntad internacionalista de aquel nuevo PNV liberado de lastres reaccionarios: la guerra del Rif. La guerra colonial del Rif El año 1919 se desatan las hostilidades en el norte de Marruecos. España declara una guerra colonial en toda regla a los independentistas que se han hecho fuertes en las montañas del Rif. El ejercito español quiere y necesita resarcirse de las derrotas coloniales que había sufrido a finales del s. XIX. Considera que la distancia está, en este caso, de su parte; no es lo mismo trasladar tropas y pertrechos a Filipinas o a Cuba que hacerlo a las inmediatas costas de África. España afronta el reto dando por hecho que la campaña norteafricana sería corta y brillante pero sus cálculos vuelven a fallar. La tenaz resistencia de los rifeños convierte la intervención en una guerra prolongada que acarrea innumerables bajas al ejército colonial. A medida que se prolonga la guerra y se multiplican las bajas, la sociedad va tomando posiciones frente al conflicto que tiene un doble componente: nacional y de clase. La burguesía española se deshace en homenajes a los soldados que son enviados al frente pero hace todo lo posible para que sus hijos no participen en las luchas; quien tiene recursos paga el relevo para que los pobres sustituyan en África a los hijos de los acaudalados. El enfrentamiento armado tiene en Euskal Herria una connotación especialmente dolorosa. Suprimidos los fueros tras las derrotas carlistas, los jóvenes vascos se ven obligados a participar, por vez primera, en un ejército que les resulta ajeno y en una guerra colonial que les es impuesta. La campaña del Rif, con un costo cada vez mayor en vidas humanas, desata un fervor patriotero en el que participan todos los sectores sociales españoles. Esta oleada de imperialismo colectivo se mueve en torno a dos ejes: Los "moros", personificados en el líder Abd El Krim, son la encarnación de la perfidia y crueldad. Por otro lado, tanto la derecha como la izquierda españolas se posicionan al lado del ejército; la guerra que responde a intereses económicos de las compañías comerciales que explotan el norte de África, es presentada como una lucha en defensa de la unidad nacional. Los militantes del refundado PNV, lo mismo que los anarquistas y comunistas, adoptan una actitud internacionalista, abiertamente contraria a aquella guerra. Reivindican el derecho que tienen todos los pueblos a ser soberanos; justifican la opción armada de los insurgentes como la única forma posible de liberarse del yugo colonial. Maldicen de la legislación española que, tras la abolición de los fueros, obliga a la juventud vasca a participar en estas guerras coloniales españolas. Hacen un elogio de quienes desertan del ejército para no intervenir en una guerra injusta y clasista. Frente a la total descalificación del "moro", defienden a los campesinos pobres de Marruecos como militantes activos de una lucha liberadora. Revalidan como admirable y ejemplar la figura de Abd El Krim, líder del levantamiento. Se dotan de una fuente de información alternativa que garantice el punto de vista de los independentistas alzados; el periódico Aberri cuenta con la colaboración permanente de Al- Adul Rabi Arab, periodista marroquí de tendencia nacionalista. En fin, exigen a la Monarquía y al Gobierno del Estado la responsabilidad de tantos jóvenes muertos. Este posicionamiento crítico suscita las iras de gran parte de la población del Estado. El Gobierno persigue el internacionalismo que se manifiesta contrario a la guerra; sus portavoces son multados y reiteradamente encarcelados. La fanatizada sociedad española maldice de ellos. Tienen que hacer frente, de un modo especial, a los continuos ataques que les llegan desde las filas socialistas. Estos, liderados por Indalecio Prieto, se alían con la Monarquía, justifican la guerra y denigran a los desertores. Rasgos identificatorios Salvadas las diferencias cronológicas y políticas, es interesante constatar los rasgos definitorios de aquel internacionalismo emergente. Aunque ha pasado casi un siglo desde entonces, muchos de sus rasgos tienen vigencia en la actualidad- La xenofobia subyacente a toda intervención colonial: desprecio a las poblaciones sometidas y desprecio convertido en odio cuando éstas reclaman su independencia. En el caso de la guerra del Rif se reaviva el proverbial odio a los "moros". Toda intervención internacionalista se asienta, por el contrario, en un gran respeto al oprimido, en la valides de sus reclamaciones y en la justeza de su lucha emancipatoria.
- La vinculación entre los conflictos de clase y de pueblo. Vinculación que se produce cuando se da el acto de conquista y se manifiesta con evidencia en los procesos de independencia. El nacionalismo de Aberri captó con nitidez ambos rasgos. Su internacionalismo fue una respuesta adecuada a las dos problemáticas que se hallaban íntimamente relacionadas y marcó precedentes para el posterior internacionalismo vasco: entre independencia y revolución no hay contradicción.
- El papel alienado del socialismo español. Aunque reivindicaba en aquel tiempo su carácter proletario, se plegó al proyecto capitalista y colonial del Estado. Adoptó una actitud combativa frente a la práctica de la deserción, gesto de insumisión al capitalismo colonial que promovía la guerra. Aunque se reivindicaba como internacionalista, negó a los sublevados el derecho a la soberanía y persiguió a quienes la reivindicaban en el Estado. Lo mismo que ahora, hizo prevalecer por encima de todo la unidad nacional de España.
- Ya entonces, la práctica consecuente del internacionalismo constituía delito. No es de extrañar que los internacionalistas actuales estén continuamente en el punto de mira de la represión.
Los actuales bereberes que quedan en las montañas del Atlas presentan una frecuencia de Rh negativo en su sangre del 40% , en España los vascos mantiene hoy un 32 % de Rh negativo. Las investigaciones de los doctores Francisco Leyva y Pablo Sánchez Velasco, del Departamento de Inmunología de Valdecilla, han dado como resultado que el componente genético de los cántabros (cántabros pasiegos o cántabros), ofrece similitud con otras poblaciones del Norte de Europa, en concreto con las escandinavas, las del norte de Francia e Irlanda, con las que comparten un haplotipo desconocido y unos genes que ya había en los antepasados de Atapuerca, y en cuanto a su origen, lo cifran en un millón de años, mientras que en los vascos el componente genético es fundalmente coincidente con el norteafricano actual. Ningún investigador cree hoy en el supuesto origen misterioso de la lengua y etnia vasca y todas las crónicas de la historia demuestran que aquellos hombres a quienes los celtas pusieron el nombre de vascones (barscunes que en lengua celta significa “los de lo alto” o “los de la cima” y a quienes los romanos describieron como “guerreros salvajes de razas varias” y “de lengua y costumbres diferentes en todo a los pueblos celtas de la zona” (180 aC), no eran pobladores autóctonos del lugar donde los celtas les dieron el nombre sino que provenían de las tropas bereberes que abandonaron a Anibal (219 aC), cuando, a punto de atravesar los Pirineos, se enteraron que marchaban a luchar contra Roma. Es inexplicable que los nacionalistas vascos, que han dedicado tanto tiempo y esfuerzo a desentrañar su pasado y a reconstruir su historia, no hayan dado ninguna explicación sobre el destino de aquellas tropas que huyeron en desbandada precisamente en el lugar donde años después los romanos localizaron a los vascones. La ignorancia del suceso resulta especialmente sospechosa teniendo en cuenta que es la única explicación de la presencia de los vascones en aquella zona, de los saqueos continuos que a partir de entonces empezaron a sufrir los moradores celtas de aquellos solares hasta bien entrado el SXIV y de la invariable colaboración posterior de los vascones con todas las tropas bereberes que llegaron hasta allí, como las sarracenas de Muza. El rastro descrito a partir de las crónicas de Tito Livio (XXI 1,2,3,4-24), Polibio (III,33,34,35) y Estrabón citando las de Ptolomeo, así como las restantes crónicas y restos arqueológicos, hace coincidente la lengua hablada por aquellos hombres que los celtas llamaron vascos y la presencia en Hispania de los bereberes libiofenicios y tingitanos de Mauritania que solían incorporar los ejércitos íberos primero y cartagineses después. En el caso concreto de los vascones, su instalación en las cumbres navarras, coincide con el itinerario de la marcha de Aníbal contra Roma desde Cartago, de cuyas tropas huyeron al menos 20.000 hombres poco después de pasar el Ebro y antes de cruzar los Pirineos en el año 219 aC, al correrse la voz entre las tropas de que Aníbal los dirigía contra Roma. Fue precisamente allí donde unos 40 años más tarde encontraron los romanos a aquella “tribu de razas varias” diferentes en todo a los pueblos celtas de la zona y a quienes estos llamaron barscunes. Aníbal había partido con 90.000 hombres más la caballería y al cruzar los Alpes quedaban 60.000 y la caballería. Poco más tarde (finales del Siglo I aC) la crónica romana de Dion Casio describía los cruentos y continuos saqueos sobre tierras cántabras del bandido vasco Corocotta al frente de una numerosa cuadrilla, por cuya captura se llegó a ofrecer una importante recompensa en tiempos del Emperador Augusto. El hecho de que las crónicas situaran las operaciones de saqueo de la banda en tierras cántabras, llevó a los historiadores posteriores a suponer cántabro al personaje, forjándose en torno a él una leyenda; Lo cierto es que Corocotta es nombre vasco procedente de la raiz kur que en lengua líbica (curucuta) denomina a la hiena (txakur, zakur es perro en la actualidad en vasco), tal como se expone en los estudios de Schuchardt y Schulten (Numantia) y Garcia Bellido (La Peninsula Ibérica en los Comienzos de su Historia). El hecho de que el nombre del personaje fuera libio y que la hiena era un animal inexistente y desconocido en la España de la época (extinguida desde el Holoceno) y existente únicamente en tierras africanas (y asiáticas) donde además era animal particularmente respetado (divinidad en Egipto), acredita por un lado que las actuales provincias vascas eran entonces solar de los cántabros que habitaban sus valles y que dieron el apodo de vascos a aquellos invasores extranjeros porque instalaron sus campamentos en los refugios de la montaña y por otro, dada la indiscutida celticidad de los cántabros, siempre plenamente acreditada en su legado y descritos y clasificados como celtas por las crónicas romanas de todas las épocas, es evidente que la presencia de Curucutta y su banda en aquellas latitudes debía proceder sin duda de las bandas de berberiscos descritas procedentes de la descomposición de los ejércitos de Aníbal en el paso de los Pirineos a los que probablemente pudieron unirse otras caravanas de bereberes presentes en otros puntos de la península ibérica. Precisamente el bandidaje como forma de vida regular y la falta de freno a la hora de perpetrar los sanguinarios saqueos descritos contra el pueblo cántabro, acredita tanto su falta de identidad con este pueblo y su condición de extranjeros en esas tierras, como que su presencia en la zona no podía ser muy antigua, dadas tales condiciones de vida sin solar ni medios de vida propios, y el nombre de su jefe, de lengua libia de animal inexistente en la Hispania de la época pero bien conocido y admirado en las tierras de procedencia de las tribus bereberes líbicas. La lengua vasca y berebere, en particular la hablada en la región de los montes Atlas de la antigua Mauritania y los territorios de la antigua Persia, sigue mostrando evidente similitud a pesar del tiempo transcurrido y de las distintas influencias recibidas; esta similitud actual, era identidad en las fechas en las que aparecieron los vascones en la montaña navarra, como confirman los nombres, toponimia y vestigios arqueológicos encontrados en la península. Los almohades procedentes del Atlas marroquí que invadieron la península ibérica rezaban, se comunicaban y hacían sus discursos en la lengua berebere amazigh. De esta lengua ha quedado abundante toponimia también en las islas Canarias donde las tribus bereberes allí asentadas entraron en un proceso de tribalización similar al de los vascones en la montaña navarra; de raíz berebere son las palabras guanches (gu, nosotros), gomera (komera-), adeje (adegi), tacoronte (toki-gorontz), tegueste (tegi-geste), agulo (agun-lo) etc. También son de lengua amazig los nombres amaya y areitio comunes entre los tingitanos de Mauritania que entraron con Abderraman III en el 912; erio, derramamiento, manantial, exaltación, areitio palabra que anunciaba el final de la ceremonia de desvirgar a la novia los tingitanos, que al igual que los vascos encuentran tambien sus raices en Egipto. Posteriormente, la identidad de la lengua vasca y berebere sigue manifestándose en los manuscritos del siglo XVI de los archivos coloniales galos de Aix-en-Provence escritos en la lengua amazigh. Al igual que las lenguas indoeuropeas, que son dialectos de la lengua celta, la diversidad en el panorama de la lengua berebere tiene un único sustrato básico – camítico, que es el libio antiguo, y al igual que las indoeuropeas, la berebere es una única lengua fragmentada en dialectos. Los primeros Indoeuropeos en alcanzar Europa fueron los celtas. Desde el primer milenio aC, los pueblos de la Europa Occidental conocían y utilizaban la escritura. Los textos que han sobrevivido, que datan de unos 500 aC, establecen el mapa lingüístico europeo de la época y de ellos se desprende que la gran mayoría de las lenguas modernas europeas pertenecen a una única gran familia llamada Indoeuropea. Todas estas lenguas descienden de un ancestro común, o lo que es lo mismo, todas surgieron de lo que no era otra cosa que dialectos regionales de una misma lengua. En el siglo 500 aC las lenguas celtas se hablaban en la mayor parte de España y Francia, Austria, Suiza, Sur de Alemania, Norte de Italia, Bretaña e Irlanda. La lengua celta ya se hablaba en la Península ibérica un siglo antes de que los celtas poblaran el norte de Italia. Las primeras manifestaciones culturales que se conocen en la Península, como la cultura de Argar y la cultura de los Campos de Urnas mantienen una sintonía plena con demostraciones culturales centroeuropeas y dan cuenta de la profundidad y calado de la cultura celta en la España prerromana. Nada sabemos de las lenguas que podían haberse hablado con anterioridad. La indoeuropeización de la península por los celtas se produjo en dos oleadas, protoceltas 900-850 aC y celtas entre 650-500 aC. En esta época el este y el sur de la península eran poblaciones iberizadas. Los celtas usaban la escritura y dejaron legados escritos, entre los que destaca la tabla de Botorrita. Los Iberos que entraron a partir del 600 aC por la costa levantina llegando hasta la costa de Francia, también desarrollaron escritura y dejaron abundante legado escrito . Los vascones, no guardan relación étnica, lingüística o cultural con los celtas ni con los iberos. De las fuentes de Estrabon, referidas seguramente a los protoceltas (ilirios), se deduce que los celtas cántabros habitaban toda la costa hasta el Pirineo. Además del Norte de España, los celtas ocupaban gran parte del centro. Más tarde, las crónicas históricas del año 456 dC sitúan en Navarra a los celtas berones y autrigones, en el solar junto al Cantábrico que hoy se denomina País Vasco, a los Caristios en Vizcaya y Alava hasta el Sur de Vitoria, los Autrigones en Vizcaya y los Várdulos en Guipúzcoa y Norte de Alava, todos ellos celtas, étnica y lingüísticamente afines y del mismo tronco cántabro. A pesar del escaso interés que los vascones suscitaron en la historia, donde únicamente son mencionados para describir su salvajismo y los saqueos y matanzas que perpetraban sobre los pueblos celtas de la zona, los datos aportados por las fuentes y vestigios arqueológicos son suficientemente esclarecedores como para deducir que el mito que han elaborado los nacionalistas vascos sobre su supuesto origen enigmático y su supuesta condición de pueblo autóctono e incluso anterior a los celtas que poblaban el solar navarro, pirenaico y cantábrico, no es más que un planteamiento voluntarista carente de toda base científica y contradictorio con los datos y testimonios existentes: 1º Los vascos no tenían nombre para denominarse a si mismos, lo cual quiere decir que carecían de identidad como tribu o grupo étnico (hasta que Sabino Arana inventó el término eusk para denominar a la nación vasca que propugnaba), lo que es claro indicio de que su presencia en las montañas navarras fue consecuencia de un hecho sobrevenido y no de su evolución natural como pueblo, tribu o grupo étnico de aquellos solares. El nombre vascones que los celtas les dieron también lo indica así, ya que no responde ni a una denominación de familia o cum (clanes), ni tampoco a una identidad racial o cultura del grupo humano o tribu, como era la costumbre celta, sino que aludía únicamente a su localización en un punto determinado, la parte mas alta de la montaña navarra, por lo que el término vasconum no puede referirse o aplicarse genéricamente a una etnia o cultura determinada tal como sostienen los historiadores vascos, sino solo a “los de arriba” que es el significado de “barscunes” en la lengua celta, de lo que se desprende que no podían ser vascones los pobladores de los valles y solares de Navarra, como suponen los historiadores vascos, porque existe constancia de que eran celtas, aunque posteriormente se fueran instalando los vascos también en estas y otras zonas. Por la misma razón la lengua que hablaban aquellos hombres no podía ser la propia de los vascos, sino la del grupo étnico al que pertenecía ese grupo humano que los celtas llamaron vascos, porque la misma lengua que ellos hablaban aparece en las monedas acuñadas por los íberos en la zona de levante, en la que ni había ni podía haber vascos, ya que no había celtas que pudieran llamarlos de ese modo, pero en la que sí había habido bereberes que hablaban la misma lengua que los vascos, ya que tanto los íberos como más tarde los cartagineses empleaban bereberes normalmente en sus ejércitos. No es extraño sin embargo que aquellas frases acuñadas en las monedas íberas y en otros restos, vasos, plomos e inscripciones en tierras iberas se hayan considerado de lengua vasca porque vasco y berebere en aquella época eran la misma lengua hablada por las tropas norteafricanas. 2º Los romanos describen a los vasconum como “hombres de razas varias” y de ahí que los celtas al apodarlos se refirieran solo a su situación en la parte alta y no a una característica o tipo étnico uniforme que los describiera. Pero esta descripción choca también con las hipótesis de los investigadores vascos, para quienes la conservación de su lengua en un medio celta era consecuencia de su aislamiento secular de las influencias externas, lo que contradice la variedad racial del grupo, que queda plenamente explicada en cambio, admitiendo que los vascones no eran otros que las tropas que habían abandonado en aquel mismo lugar al ejército de Aníbal unos 40 años antes de la llegada de los romanos a esa zona, pues tratándose de hombres solos era lógico que en los saqueos, que eran según las crónicas era su forma habitual de subsistencia, además del botín usual robaran también las mujeres de los poblados celtas, lo que corroboran las crónicas romanas cuando relata que los vascones se “desposaron” con las mujeres de los Várdulos y Autrigones y de ahí también, la repentina explosión demográfica acaecida en la zona vascona (que tampoco aciertan a explicar los historiadores vascos) y la incorporación de palabras y nombres celtas en la lengua de aquellos hombres. 3º La lengua y la etnia vasca y berebere: Antropología: El vasco es mesocéfalo. En los celtas indoeuropeos los nórdicos son dolicocéfalos y en las áreas más meridionales braquicéfalos. Se sabe que el cruce entre braquicéfalos y dolicocéfalos no da mesocéfalos, por lo que la procedencia vasca desde el punto de vista antropológico es extraña en la península ibérica y común en el norte de África, donde en los pueblos del cercano oriente (desde Beirut) es común el cráneo mesocefálico, la frente angosta al igual que los márgenes internos de los ojos, e inclinada del tipo armenoide, la cara es ancha y larga, al igual que la nariz . Los que tienen ojos marrones oscuros son más araboides mediterráneos; mientras que los que tienen ojos más claros son más braquicefálicos. Los actuales bereberes que quedan en las montañas del Atlas presentan una frecuencia de Rh negativo en su sangre del 40% , en España los vascos mantiene hoy un 32 % de Rh negativo. Las investigaciones de los doctores Francisco Leyva y Pablo Sánchez Velasco, del Departamento de Inmunología de Valdecilla, han dado como resultado que el componente genético de los cántabros (cántabros pasiegos o cántabros), ofrece similitud con otras poblaciones del Norte de Europa, en concreto con las escandinavas, las del norte de Francia e Irlanda, con las que comparten un haplotipo desconocido y unos genes que ya había en los antepasados de Atapuerca, y en cuanto a su origen, lo cifran en un millón de años, mientras que en los vascos el componente genético es fundalmente coincidente con el norteafricano actual. En cuanto a la lengua, los vascos destacan como significativo que palabras que se encuentran en los jeroglíficos de las pirámides de Egipto y en el habla de los tuaregs (bereberes saharianos) puedan escucharse diariamente en el habla de cualquier vascoparlante, como nikk (ninik, yo), akir(aker, macho cabrío), aña (ania, anai, hermano), aste (asto, burro) etc.etc., pero sin embargo no se reconocen de esa cultura sino autóctonos de las tierras del norte de España, a pesar de que la total ausencia de vestigios, huellas o legado de una cultura vasca anterior al S XIII, indica que el vasco no es pueblo autóctono de esos asentamientos y por el contrario, los objetos que se conservan (arcas o kutxa y útiles de pastor), los adornos y figuras revelan su cultura magrebí). OKAMIKA, en invertia.com
Autores como Sangroniz, Chartre, Berthelot piensan que Íberos y bereberes tienen un origen común. El bereber actual todavía se habla en Egipto, Libia, Tunez, Argelia, Marruecos, Mauritania.
| BEREBER | CASTELLANO | EUSKERA | CASTELLANO |
| Azi | Grupo étnico | Azi | Casta, generación |
| Arrut | Indicio prueba | Erru | Pista, señal, parecido |
| Anza | castigo, culpa | Antza | culpa |
| Adar | Hilera | Adar | Rama,parte secundaria |
| Abba | Padre | Aba | Padre religioso |
| Arriate | Patio interior | Arriate | Empedrado |
| Attun | Atún | Atun | Atún |
| Baki | Sin, carente de | Bage | Sin, carente de |
| Bai | Si, que, quien | Bai | Si, asi que |
| Berzan | Negro | Beltza | Negro |
| Enbeg | Entusiasmarse | Enbei | Anhelo |
| Egg | Hacer | Egin | Hacer |
| Err | Quemadura | Erre | Quemar |
| Gereb | Nuestro | Gere | Los nuestros |
| Isem | Nombre | Izen | Nombre |
| Iri | Raza, pueblo | Iri | Ciudad |
| Isten | Aguja | Izten | Aguijón |
| Izari | Estrella | Isar | Estrella |
| Irazi | Derrotar | Irazi | Reventar, liquidar |
| Kubas | Vasija ancha | Kuba | Jarra, cuba |
| Kaimaru | camarón | Kamarra | Cangrejo |
| Kakan | Excremento | Kaka | Excremento |
| Kadi | Leal, amigo | Kide | camarada, igual |
| Makar | Ladrón | Makur | Pícaro, perverso |
| Mumu | Coco, fantasma | Mmo | Fantasma, espíritu |
| Ma | Madre | Ama | Madre |
| Nii | Yo | Ni | Yo |
| Segili | Cortejo | Segizi | Cortejo, acompañamiento |
| sagi | Buitre | Sai | Buitre |
| Sibu | Cigüeña | Zigu | Cigüeña |
| Wanaka | De cada uno | Banaka | Uno por uno |
| Zabag | Estepa | Zabalu | Llanura |
| Zekor | Seco | Seko | Seco |
| Zubba | Culebra | Suga | Culebra |
Enlace relacionado: Toponimias bereberes
En Etnología un topónimo es un nombre derivado de un lugar o región. Ahora presentaré los topónimos bereberes/vascos según la siguiente estructura: Palabras : Lugar : Euskera / : Lugar /
Bereberes : geográfico : iberiko : significadoAures : montañas de argelia : aurer : vaca silvestre Arruit : monte de marruecos : arruiz : pueblo navarro Arguin : región del Sahara : argui : pueblo pirenaico Arichaga : aldea argelina : ariaga : pueblo alavés Ayaxa : río marroquí : ayesa : aldea navarra Arraz : pueblo argelino : arraza : comarca de Zuberoa Arzen : golfo de Argelia : arce/arsu : roca Arauan : nombre de lugar : araun : cagarruta de oveja Agala : monte norteafricano : agalau : pala Azru : río marroquí : aitz-arru : barrancos de piedra Abyla : monte marroquí : abila : ciudad de castilla,lugaralto Aricha : lugar argelino : ariza : pueblo de Aragón Afarika : tribu antigua líbica : abere-ika : ganado-lugar Kabar : oasis líbico : kaba-(a)rri : cuevas de piedra Artesoom : pico de Túnez : artezean : derecho Aiza : cumbre norteafricana : aiza : que es ventosa Asur : Sahara argelino : As-ur : oscuridad-aguas Atua : lugar del Sahara libio : atua : el rebaño Arzen : golfo argelino : arzein : pastor Agurmi : ciudad del desierto egipcio : agur-mii : saludo-palabra (A)maatan : ciudad del desierto libio : ama-atan : en la puerta de la madre Abarran : Lugar del rif : abaurre : municipio navarro Asgar : poblado rifeño : askar : arce Alima : poblado rifeño : alimu : ánimo Aras : río rifeño : aras : municipio navarro Aros : región marroquí : aros-tegui : municipio navarro Abat : tribu argelina : aba-ata : boca de la puerta Amaran : tribu argelina : ama-aran : el valle de la madre Ameur : tribu de Argel : ame-ur : aguas de la madre Attim : ciudad marroquí : atean : en la puerta Ata : arroyo de Argelia : ata : puerta Ataba : kábila marroquí : ata-aba : boca de la puerta Amarna : valle egipcio : ama-(a)r(a)n : el valle de la madre Atala : río marroquí : atala : el umbral Arriz : tribu marroquí : ariz : lugar navarro Arit : tribu marroquí : ariz : lugar navarro Adar : cabo tunecino : adar : cuerno Arrate : pico rocoso tunecino : arrate : puerto, montaña rocosa Aramli : monte de Túnez : arramill : monte donde caen piedras Aratin : población marroquí : ara-atean : pais de la puerta Aros : kábila marroquí : arotz : obrero especializado Arum : montañas marroquíes : arun : camino pedregoso Arroda : fuente marroquí : arroda : rueda Amari : aduar argelino : ama-arri : madre-tumba de (A)raman : tribu del Sahara : Arama : pueblo de Guipuzkoa (A)raba : aduar de Argelia : araba : Provincia de Alava Bagala : río tunecino : bagalla : fruto de la haya Baserri : población tunecina : bas-erri : población Bekar : tribu marroquí : bakar : aislado Berdi : río y lugar de Argelia : berdox : de color berde Bona : llanura argelina : bono : bueno B(a)raz : lugar de Argelia : baratz : huerta, lugar verde Beida : fuente argelina : beita : cabo para pescar Berke : población argelina : barku : lugar de Zuberoa Berroaguia : aduar de Argelia : berro-egia : zarzas-borde Buxera : lugar marroquí : busara : un tipo de pez Basur : lugar del Sahara egipcio : Bas-ur : barro-aguas Buiblau : cresta del Atlas : bui-blai : boya-calado Branes : sierra de Marruecos : brenes : pueblo de Sevilla Bizerta : población de Túnez : bizartu : lugar de abejas Dukala : población de Argelia : duka-ala : poder de la Duka Daura : río marroquí : dauro : río Duero Daya : municipio argelí : daia : guadaña Dardara : tribu argelina : dardara : agitación Guelaya : monte marroquí : gelhaia : la criada Gurugu : monte marroquí : gurgu : abubilla (Pirineos) Guerguz : pueblo de Túnez : Guereño : pueblo de Alava Gurura : Oasis del Sahara : Gur-ura : agua que murmura Garret : región junto a Melilla : Garraf : Sierras de Cataluña Gurguri : tribu de Marruecos : Gurguri : Gorgojo Gurbes : pueblo de Túnez : Gurbitx : madroño Guelet : río de Marruecos : Geleta : pesebre Guemar : Oasis del Sahara : Gamere : pueblo de Zuberoa Gohrra : pico de Túnez : Gor / gora : pueblos de España Gezula : río de Túnez : Gezal : lugar de agua salada Garaba : tribu marroquí : Gara-ba : elevados-si Gara : región del Atlas : Gara : elevado Gueriun : cresta del Atlas : Gerenda : roca Gurara : laguna de Argelia : Gur-ara : sagrado-tierra Gardaia : laguna de Argelia : Garda : carda Guezan : región marroquí : Guesa : municipio navarro Gisa : río marroquí : Gisa : hombre Ibel : laguna argelina : Ubel : río, avenida de agua Ider : kabila marroquí : Idar : helecho Isef : poblado rifeño : Iciz : municipio navarro Izdegi : desfiladero entre peñas : Aitz-tegi : lugar peñascoso Iargun : río de Marruecos : Igar-gune : lugar seco Lucus : río de Marruecos : Lukutze : pueblo de Benabarra Labeik : puerto de Libia : Labeco : caserío vizcaíno Leben : río de Marruecos : Lebeña : aldea santanderina Lela : aduar marroquí : Lela : insípido, soso. Kenchela : población argelina : Kantxela : variedad de tejido Kuba : mausoleo : Kuba : cuna, nicho Mekerra : río de Argel : Mekara : débil Meniel : montaña de Argel : Mengel : cosa débil Muluya : pico de montaña : Mullai : en equilibrio Mezudi : tribu de Marruecos : Mezudun : mensajero Malmusi : monte norteafricano : Melmut : sin consistencia Maira : pantano marroquí : Maira : artesa Maasken : montaña argelina : Ama-asken : madre-fin Masinisa : príncipe númida : Masanasa : población valenciana Mazagan : cabo de Marruecos : Maza : lugar de vides Mascara : población argelina : Mascazas : población pirenaica Maimon : tribu marroquí : Mai-mon : mesa-mon Mekerra : río de Argelia : Mekera : débil, delgado Maref : tribu argelina : Marrats : harapiento Mazer : oasis argelino : Mazeres : población pirenaica Mira : oasis en Túnez : Mira : asombro, milagro Mendil : tribu berberófona : Mendibile : pueblo de Zuberoa. Marsa : municipio argelino : Martxuta : pueblo de Benabarra Mamora : aduar de Argelia : Mamor : llameante Mala : población argelina : Mala : tierra arrastrada por las aguas Melliana : río de Túnez : Meliana : población valenciana Miskiana : poblado de Argel : Mizkin-ana : pequeño-hermandad Mogot : región tunecina : Mokote : pico pequeño Marasen : aduar argelino : Marrezan : espada. Meknas : bosque tunecino : Neko-nasa : pequeño-barranco Mezkine : paso de montaña tunecino : Mezkin : pequeño, estrecho Naka : fuente del dedierto líbico : Naka : pecado / pecador Nekkor : río de Rif : Nekor : tardo, rudo Nokur : río marroquí : Noku-ur : río sucio Nefusa : tribu de Libia : Nagusi : jefe, amo Nabeta : tribu argelina : Naba-eta : en la llanura Nahara : punta en el mar : Nara : mancha, jiba Nakata : población de Túnez : Naka-ata : pecador-puerta Natabutun : ciudad bizantina de Argelia : Nata-buthun : pecador-epístola Nail : montes y tribus bereberes : Nai-il : voluntad de los muertos Ourir : oasis de Argelia : Ouria : población pirenaica Ourtilan : tribu berberisca : Urtxillu : ramas llenas de fruta Onga : Lugar de Túnez : Onga : medida de granos Ourir : oasis argelino : Ouria : diversas aldeas del Norte Orbata : montañas tunecinas : Orbatu : lago Saura : región del Sahara : Saure : majada de ganado Sebaja : pantano : Sabai : recipiente Sumata : lugar de Marruecos : Su-ama-ata : La puerta de fuego de la madre Sekar : kábila del Rif : Xekar : rudo, áspero Sabika : aduar de Argelia : Sabiko : sauco Saba : poblado argelino : Sabai : corral de ganados Sai : aduar argelino : Sai : buitre Saber : población argelina : Sabar : abandonado Semama : pico alto tunecino : Seme-ama : hijo-madre Subur : río norteafricano : Subur : población ibérica Sagro : montaña argelina : Sagre : sagrado Sarro : monte marroquí : Sarro : un tipo de pez Sar-sar : monte marroquí : Zar-zar : algo que se quema Saqara : meseta de Egipto : Saka-ara : tierra de tumbas Sekuna : río marroquí : Sakune : foso, zanja Seggur : río argelino : Segur : lugar seguro. Sala : tribu argelina : Sala : Granja Sukara : Región de Sukar : Sukar : que arde, febril Sufes : ruinas de ciudad antigua : Subats : lugar de helechos Tebessa : población argelina : Tebisa : población levantina Taya : monte de Argelia : Tailla : guadaña Tebaga : montañas norteafricanas : Taba-aga : avispas-lugar Tefer : meseta marroquí : Tabar : municipio navarro Takrouna : población tunecina : Tako-arruan : Tajo-en el barranco Turmo : tribu sahariana : Turmoi : trueno Tala : población tunecina : Tala : lleno de agua Tebaga : cordillera tunecina : Taba-aga : avispas-lugar Uri : población marroquí : Uri : lluvia Urinega : río marroquí : Uri-negu : lluvia-seta Umasine : río marroquí : Umazi : hembra Uxola : río marroquí : Uso-xola : tórtola Uriaguel : tribu marroquí : Urgel : ciudad de Lérida Uriaguel : tribu marroquí : Urguel : monte de San Sebastian Urdine : tribu argelina : Urdaniz : pueblo de Navarra Ulmes : meseta marroquí : Ulme : pueblo de Portugal Ubari : Lugar del Sahara : Ubera : municipio de Gipuzkoa Urgan : tribu de Túnez : Urgan : agua corriente Urgelin : río de Marruecos : Urgali : dividir Uariguel : río de Marruecos : Uar-igel : riachuelo de ranas Urriaguela : tribus del Rif : Urria-gela : pequeñas-viviendas Urgama : lugar marroquí : Urgan : agua corriente Uarka : oasis argelino : Uarka : depósito de agua Uzern : región del Atlas : Usa-aran : valle común Uar : riachuelo marroquí : Uar : riachuelo Uixan : población del Rif : Uizi : población navarra Ulichet : kábila marroquí : Ulitxe : enjambre de mosquitos Ouerka : lago de Argelia : Uarka : depósito de aguas, río Ourkisa : población argelina : Urkitza : lugar de abedules Usaletus : montes argelinos : Usa-letu : montes comunes-cobre Udaya : tribu marroquí : Udala : montaña de Guipuzkoa Uger : oasis del Sahara : Ugar : lugar de Navarra Ubeira : lago argelino : Ubera : lugar de Guipuzkoa Uar : montaña de Libia : Uar : arroyo, río Uariretz : montes de Marruecos : Uar-iretze : río-helecho Ubari : población de Libia : Ubari : lugar abundante Urgara : dialecto bereber : Urgara : nutria Xiluli : tribu bereber : Xilu : pozo Xorxaira : cascada de Marruecos : Sarzairu : nacimiento, origen Uallen : oasis del Sahara : Ualde : río, torrente Urgankas(a) : tribu de Túnez : Urgan-kasa : manantial-arrojados Urdigine : tribu bereber tunecina : Urdi.gune : lugar-revoltoso Urinaga : población marroquí : Urinagosi : población principal Zarat : oasis de Túnez : Zarate : lugar de Alava Zalaig : cordillera de Marruecos : Zalain : pueblo navarro Zarai : pueblo de Argelia : Zarouz : pueblo de Vizcaya Zama : población de Túnez : Zamaca : afluente del Ebro Zuaga : tribu de Túnez : Zozoaga : lugar de tordos Zahra : región del Sahara : Zara : cesta Zanboure : ciudad de Túnez : Zenberauen : Requesón Zarza : aldea de Argelia : Zarza : aldea de canarias Zelbaun : aduar de Argelia : Zaldun : caballero en euskera Zegar : aduar de Argelia : Zekor : novillo joven Zembra : isla de Túnez : Zenbra : requesón Zeluan : río de montaña : Zelu-an : en el cielo Zelaga : aduar de Argelia : Zelaka : lugar de curvas Zaian : tribu de Argelia : Zain : nervio, fuerza Zatima : tribu de Argelia : Zatiman : partición Zaharez : región argelina : Zaretxa : cesta Zaura : río de Marruecos : Zaure : vara o mimbres Zuazo : población argelina : Zuazo : localidad de Vitoria Zernane : río de Argelia : Hernani : localidad de Gipuzkoa Zarai : pueblo de Argelia : Zarauz : localidad de Gipuzkoa Zima : lago marroquí : Zima : greña Zuabi : aduar argelino : Zuabe : viga Zuahga : población de Túnez : Zuage : viga Zouaga : pueblo bereber argelino : Zuage : viga Zouza : montaña de Túnez : Zuaza : aldea de Navarra Zouza : montaña de Túnez : Zuazu : aldea de Alava Zirara : río del Sahara argelino : Zirar : plata Zouarin : poblado de Túnez : Zuriain : lugar de Navarra Zuar : Región del Sahara : Zuar : olmo Ziz : oasis del Sahara : Ziz-ur : monte navarro Zerava : poblado argelino : Zarabe : materia Zerguin : poblado argelino : Zeregin : quehacer Zenmora : municipio berberisco : Zamora : ciudad de Castilla-Leon Zerga : aduar de Argelia : Zerga : tributo, acabala Zian : tribu argelina : Zian : entre juncos Zarisa : río tunecino : Zarika : maleza al borde de un río Zer : río marroquí : Zar : viejo